La serie de fotografías “La Costa de la Luz” nació como un deseo de capturar la belleza y energía de zona de la costa Atlántica cercana al Cabo de Trafalgar, pero usando un estilo diferente al suyo habitual. Después de muchos años produciendo imágenes increiblemente claras y precisas usando tecnología digital, Paul quería producir algo más suave y menos técnico en apariencia. Usó una cámara estenopeica inspirado por las primeras imágenes de Edward Steichen, producidas en pigmentos y platino. Su objetivo era revisitar la forma más básica de fotografía, la cual demanda más instinto y visión creativa que tecnologia. Puede ser difícil trabajar con una cámara estenopieca ya que no tiene visor, lo cual significa que las fotografías son más espontáneas y faltas de composición. Las largas exposiciones implican que las imágenes tengan más movimiento y reflejen el paso del tiempo más vividamente. Este acercamiento a los principios básicos demanda una forma de trabajar totalmente diferente. Y estas cualidades se adecuaban al estilo de fotografias que quería producir. Tanto las imágenes en color como monocromáticas tienen a la vez una delicada apariencia etérea, como un efecto sombrío y oscuro. La falta de lente produce una suavidad que se asemeja a algunos trabajos del siglo XIX, pero las imágenes tienen un claro enfoque contemporáneo. Véase el libro de la exposición en Los Balcones del Califa |